Esta tarde tuvo lugar en La Rodrigana uno de esos partidos que permanecerán en la memoria. No ha sido una temporada fácil para el Atlético de Calañas. Después de habernos acostumbrado a verle luchar por el ascenso, no hay que olvidar que hablamos de una categoría muy exigente, incluso para equipos con mucho más presupuesto.
Esta directiva y este equipo nos habían acostumbrado a soñar y a hacer realidad momentos que hace años nunca hubiéramos imaginado, alcanzando la gloria en distintas categorías. La liga llegaba a su fin y el fantasma del descenso volvía a acechar tras mucho tiempo. Por suerte, los resultados de los partidos disputados ya aseguraban matemáticamente la permanencia antes de comenzar el encuentro.
Aun así, el equipo quería despedirse con una victoria en casa, y lo consiguió con un partido para enmarcar. Los rojiblancos se impusieron por 4-2 al conjunto de Almonte, con goles de Marcos, Dani Hernández, Rafa Mora y Saavedra, desplegando un juego fluido y preciso, y controlando el balón durante la mayor parte del encuentro.
Pero el momento más emocionante llegó cuando Christian y Juan Antonio saltaron al campo en los instantes finales para colgar las botas, tras el pasillo de honor de sus compañeros y el aplauso masivo de la afición. Dos leyendas del Calañas que han hecho posible que este equipo haya alcanzado lo más alto.
El destino quiso que este fuera el partido perfecto para despedir a estos dos capitanes, que se han dejado la piel por un escudo que los recordará siempre.
Se cierra así una nueva temporada en la que el Calañas ha sabido sufrir, luchando hasta el final y despidiéndose de su afición con un juego vistoso que, sin duda, invitará a volver a soñar la próxima campaña, tal y como nos tienen acostumbrados.


No hay comentarios: