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Ruta de los molinos, lo que no podrán arrebatarnos

Publicado por : El Morante a : miércoles, 11 de noviembre de 2015 1 comentarios
El Morante
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Por Juan José García

Tras algunas publicaciones en importantes medios y el eficaz márketing del boca a boca, la ruta de los Molinos se ha convertido en un sólido atractivo de esta zona, ya que a la belleza de su paisaje se le suma la belleza de la historia que hay detrás, en un lugar mítico del que se han extraído herramientas elaboradas desde milenios antes de Cristo, donde la leyenda y la lógica apuntan que pudo ser el lecho de muerte del último rey visigodo, y donde se han librado importantes y relevantes capítulos del pasado, muchos olvidados y otros aún por descubrir.



 Este itinerario por el Odiel, siguiendo el agua que daba vida a los molinos harineros que durante cientos de años trajeron prosperidad al pueblo, es sin duda uno de los reclamos turísticos que nunca podrán llevarse a un museo de Huelva o de Inglaterra, como pasó con los tornillos de Arquímedes y ruedas de cangilones que se usaron aquí.


Rueda de cangilones (Noria)

A pesar de la antigüedad y la relevancia de nuestro pasado, incluyendo piezas prehistóricas que algunas solo basta reclamar para que sean expuestas en Calañas, creo que nuestra historia ha sido la de olvidarnos de nuestra historia. Al fatal incendio del archivo del Ayuntamiento en la guerra contra la Francia revolucionaria, donde se perdieron muchas de las respuestas a nuestro incierto pasado, se le ha sumado la dejadez del que tiene un paraíso tan cerca de sus ojos que no alcanza a apreciarlo.

Por supuesto que ha habido, hay y habrá muchos calañeses involucrados en la difusión de su legado, pero en un sentido más generalizado seguimos en una tierra donde queda mucho por documentar y difundir, donde hay hallazgos arqueológicos aun por clasificar, en más de un caso utilizados como bebederos para animales en alguna que otra finca.

 Fuimos el primer lugar de Europa que lideró una manifestación ecológica, sin embargo ni siquiera hay una mención en el pueblo al respecto. Gozamos de fama nacional de uno de nuestros productos más tradicionales como fue el sombrero calañés, pero no los fabricamos a pesar de ello. Contamos con explotaciones mineras desde hace al menos cuatro mil años, aunque la mayoría de las piezas se exponen en museos foráneos, o en rotondas donde hay vagones de tren que rodaron por nuestros railes.

Imagen del ferrocarril de Sotiel Coronada en 1965. / Foto: Emilio Romero.
Por suerte, a pesar de que no tengamos un más que necesario museo, tenemos algo más valioso que muchos de ellos, como es contar con la historia escrita en nuestra tierra. Las huellas de distintas civilizaciones que eligieron, y siguen eligiendo, este lugar por la riqueza de sus metales, entre otros aspectos. Uno de esos tesoros que sigue brillando cada vez con más intensidad a pesar del tiempo es la ruta de los Molinos, disfrútenla como se merece, puede que algún día se borre también de nuestra historia.



1 comentarios: para Ruta de los molinos, lo que no podrán arrebatarnos

  1. Precioso y veraz artículo, amigo Juan José. Tal vez algún día seamos capaces de conseguir, entre todos, que lo poco o mucho que tenemos de nuestra historia pueda ser disfrutado sin que se pierda en el olvido o en cualquier lugar de la geografía.

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