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Entrevista a Alex y Diego, presente y futuro de la música calañesa

Publicado por : El Morante a : miércoles, 6 de junio de 2018 0 comentarios
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Por Juan José García

La música puede ser un arte o un entretenimiento, una afición o una pasión, un pasatiempos o el amor de tu vida. No conozco a nadie que no le guste la música, ya que prácticamente todos tenemos algún estilo o canción que nos produce cierto bienestar cuando la escuchamos en determinados momentos. Sin embargo, no a todos nos apasiona. Cuando somos seducidos por la sagrada secta de los melómanos, escuchar una canción puede convertir nuestro organismo en un títere, cuyos sentimientos están a merced de lo que dicta la armonía, haciéndonos llorar de tristeza o de alegría entre miles de sentimientos.

Rápidamente necesitamos saber el porque de ese conjunto de notas, que nos manipula el alma a su antojo, y profundizamos entre los distintos géneros y artistas que han esculpido su espíritu en ella a lo largo de la historia, para descubrir a la vez que nos vamos descubriendo a nosotros mismos.

Este es el caso de estos dos jóvenes y virtuosos, que hacen que Calañas presuma cuando interpretan. La música hace mucho que dejó de ser para ellos una simple afición, para convertirse en su propia vida, a la que si pudieran le dedicarían 40 horas al día cada 12 días de la semana.

Acaban de finalizar el grado profesional del conservatorio, y siguen ansiosos por crecer en este universo infinito, con la promesa de escribir la partitura de su vida en clave de éxito.
Son hermanos de música, amigos inseparables con estilos distintos y maneras diferentes de percibir e interpretar este arte aun con formaciones similares, pero compenetrados y afinados a la par, a la hora de interpretar la difícil sinfonía del talento.

De ahí, que esta entrevista tenga las mismas preguntas para ambos, no para caer en el error de compararles, sino para disfrutar de sus diferencias, no solo a la hora de hacer música, sino cuando hablan de ella, ese lenguaje inefable que quizás no se hace para ser entendido, sino únicamente para ser sentido.

Comenzaremos con el saxofonista, Diego García, que  ya sabe lo que es poner de pié a más de 600 personas con su interpretación improvisada de "Entre dos aguas". Con tan solo 16 años, además de haber finalizado el grado profesional del conservatorio en menor tiempo del exigido, puede presumir también de haber dado clases de manos de su ídolo "Arno Bornkamp", e interpretar para la banda municipal sinfónica de Huelva, o la banda de "Oliva de Salteras" de Sevilla, entre otras. Aficionado además a cantar, donde también sabe sacar sus grandes virtudes para despertar las emociones, lleva innata la pasión de la creatividad y la improvisación en sus venas.





¿Cómo te ha resultado la carrera de conservatorio hasta a día de hoy, y cuales han sido las pruebas más exigentes a las que te has enfrentado en ella?

 En primer lugar, empenzando por que nunca dejamos de aprender, aún quedan cuatro años de carrera, especializándome concretamente en el saxofón, y con esfuerzo, trabajo, y un poco de suerte, dos años de máster en el extranjero. Ha sido una experiencia muy compleja, pero a la vez creo que la puedo considerar dentro de las etapas más bonitas de mi vida. Jamás he visto el conservatorio como una obligación, y por decir algo más, ha sido siempre mi espacio de relajación y como olvido de problemas, haciéndome crecer como músico y como persona.

¿Cuándo descubriste que la música iba a ser algo más que una simple afición en tu vida?

 Desde que tengo uso de razón, o recuerdos, siempre ha sido mi pasión, y lo único que me ha aportado desde pequeño tranquilidad. Fueron pasando los años, y al entrar en el conservatorio, cada día, y cada año y curso que iba pasando, me sentía cada vez más atraído a ella, aunque desde antes de entrar, mis deseos eran ya los de ser músico.

¿Cuántas horas dedicas aproximadamente a diario a tu instrumento, y a escuchar música?

Actualmente, y de cara a una prueba de acceso a la carrera de música, le dedico de tres a cuatro horas diarias al instrumento, queriendo así dar lo máximo de mí y saber hasta que punto soy capaz de llegar. Me gusta ser exigente conmigo mismo y retarme para ser cada vez mejor. A la hora de escuchar música, aunque parezca mentira, no dejo de escucharla en todo el día, ya sea en el coche, para estudiar mi partitura, etc.

Una vez finalizado el conservatorio, ¿Qué es aquello que tienes pensado para complementar tu formación?

 Hasta aquí, solo he terminado dos etapas. Me queda culminar con la última, que consta de cuatro años. Una vez terminada ésta, me gustaría llegar a estudiar un máster con un ídolo, gran pedagogo y saxofonista como es Arno Bornkamp (profesor del Conservatorio de Ámsterdan). Después de ello, sería mi ilusión llegar a ser un profesor de saxofón en un conservatorio, o concertista del saxofón. Si decir, que la música es algo de lo que no se deja de aprender nunca.

¿Cuáles son tus géneros musicales favoritos, y dentro de ellos, que artistas o agrupaciones destacarías por encima?

Desde pequeño he estado escuchando a grupos como Dire Straits, Supertramp, artistas como Kenny G., etc. Pasando los años y adentrándome en el mundo clásico, destacaría como saxofonistas a Arno Bornkamp, Claude Delangle, Othis Murphy, Nobuya Sugawa, etc. Con un género que también me siento identificado y me gusta mucho, es el flamenco, destacando a artistas como Cristian Guerrero, Miguel Poveda o José Mercé.



¿Además del instrumento con el que has desarrollado tu formación, cuales son los que también tocas, y cuáles son los que te gustaría dominar?

A parte del saxofón, me he formado tres años con el piano, como asignatura secundaria en el conservatorio, y sí diciendo que es un instrumento que ayuda mucho a la hora de componer, y que me gusta mucho a la hora de acompañar voces, instrumentos, etc. También toco como hobby la guitarra, percusión, flauta celta, etc. Me gustaría saber dominar la guitarra, como he dicho antes, me encanta el flamenco, y este es un instrumento esencial dentro de ese mundo.

¿Cuáles son tus aspiraciones como músico?

Ante todo, siempre con humildad y respeto hacia el resto de instrumentistas, poder llegar a ser concertista. También me gustaría trabajar como profesor de saxofón en un conservatorio, como ya bien he dicho antes.



Wagner definió la música como aquel lenguaje que comienza donde acaban las palabras, ¿Cómo la describirías tú?

Pienso que a un gran musicólogo como Wagner, habría que reprocharle poco en lo que él dijo. Para mí, la música es un lenguaje universal, que llega más allá de los sentidos. Suelen decir que la música amansa a las fieras.

¿Qué opinas sobre las modas musicales que estamos viviendo, y cual crees que ha sido la época dorada?

Para mí, la música de hoy en día, sin ánimo de ofender a nadie, es una música muy sencilla, sin mucha complejidad a la hora de componer, y por supuesto, con letras nada educativas. Bajo mi punto de vista y mi gusto, la época dorada de la música fue el Romanticismo, ya que los compositores de esta fecha, intentaban ante todo llegar a los sentimientos del público, “saltándose” un poco las normas anteriores de escritura.

¿Cuáles son tus composiciones musicales de las que te sientes más orgulloso, sean del género que sean?

 En lo que llevo de carrera musical, solamente he tenido una composición musical, y es una marcha procesional, la cual escribí con 14 años. Me esforcé mucho para que esta definiera lo que siempre intento transmitir a la hora de tocar como solista, que es la expresividad. A parte de la marcha, he hecho varios arreglos para grupos de cámara o banda de los cuales me siento muy orgulloso.

Descríbenos algunos de los momentos en los que más has disfrutado tocando.

 En todo este tiempo ha habido momentos inolvidables, pero si hay algunos que marcan la diferencia, como mi primer concierto, al cual me acompañó mi padre al piano; un concierto de marchas procesionales con la banda del Conservatorio de Huelva bajo la batuta del gran director José Luis Grau; tocar como solista con la Orquesta del Conservatorio de Valverde bajo un teatro, y tocando en la final del concurso del CPM de Huelva, en el cual gané el segundo premio.

Para finalizar, ¿Qué consejos le darías a alguien a la hora de interpretar música, o a quien quisiera iniciarse en ello?

Ante todo, que la música es un lenguaje que solo lo conoce el que se adentra en ella de verdad, y aún así nunca se termina de conocer. También que se abren grandes mundos con muchísimas personas irreemplazables, y al que ya esté involucrado, decirle que siempre toque su instrumento con el corazón, porque ahí es donde se puede demostrar si alguien de verdad, es o no músico.

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Es ya el turno de la entrevista de nuestro trompetista, aunque podría mencionar muchos más instrumentos que florecen en sus manos. No he conocido nunca a nadie que sienta más pasión por la música que Alex  Romero. Recuerdo verle ir a los ensayos de la Banda de Música de Calañas, cuando apenas tenía 5 o 6 años, y quedarse atrapado en silencio en un rincón, empapándose de ese sonido que no ha dejado de cautivarle, y en el que ahora es él, que con 21 años ya se ha convertido en el subdirector de esta,  el que cautiva a los demás con una ejecución que no para de buscar y cincelar de manera casi obsesiva la perfección. Ha recibido masterclass de profesores como Marcos García Vaquero (Sinfónica de Madrid) o Antonio González Portillo (Catedrático del Conservatorio superior de Granada), entre otros. Es el huesped vip de la Casa de la Música en Calañas, donde pasa las horas aun cuando no hay ningún ensayo de la Banda u otra de las agrupaciones en las que participa, pasando de un instrumento a otro. Prácticamente donde hay música esta él, ya sea del estilo que sea, aportando siempre y colaborando como ninguno, con un carácter humilde solo comparable a su talento para entender como muy pocos este lenguaje mágico del sonido.




¿Cómo te ha resultado la carrera de conservatorio hasta día de hoy, y cuáles han sido las pruebas más exigentes a las que te has enfrentado en ella?

Dicha carrera no es nada fácil, estas enseñanzas están clasificadas en 3 niveles: Enseñanzas Elementales, Enseñanzas Profesionales y Enseñanzas Superiores teniendo éstas una dificultad progresiva como su propio nombre indica.

La verdad que las Enseñanzas Elementales se suelen sacar fácilmente y las Profesionales también, en las cuales (profesionales) ya hay q estudiar más y disponer de un tiempo necesario solo para ello. En cuanto a las Enseñanzas Superiores no os puedo decir nada ya que no he entrado todavía pero por los comentarios son las más duras y en las que hay q estudiar muchísimo más que en las otras dos.

La prueba más exigente a la que me he enfrentado dentro de esta carrera ha sido la de paso de grado a las Enseñanzas Profesionales, quedando 3º en la modalidad de trompeta de toda la provincia de Huelva. También hice otra prueba para entrar en las Enseñanzas Elementales pero ésta no era muy exigente, ya que no pedían mucho... creo recordar que era cantar y unos ejercicios de ritmo, las llamadas Pruebas de Aptitud, las cuales superé para llegar donde estoy.

¿Cuándo descubriste que la música iba a ser algo más que una simple afición en tu vida?

La edad mínima para entrar en un conservatorio es de 8 años, pero yo entré con 12. Desde que nací he tenido instrumentos de todas clases (saxofones, trompetas, cornetas, batería, violín, etc). Con tres años tuve mi primer tambor que no era de juguete con el que posteriormente empecé a tocar en la sección de tambores de la banda de mi pueblo, iniciándome también en el aprendizaje del bombardino, platos y trompeta… Finalmente el presidente de la banda de mi pueblo me comunicó que hacían falta trompetas y me decanté por ella. Cuando entré en el conservatorio, yo ya llevaba 2 años tocando la trompeta en la banda de mi localidad. Con esto quiero decir que al tener una infancia bastante musical, ya que era lo q me gustaba, me gusta y me seguirá gustando, el primer año de conservatorio (1º de Enseñanzas Elementales) fue cuando descubrí que la música no iba a ser una simple afición en mi vida, sino mucho más… y eso espero.

¿Cuántas horas dedicas aproximadamente a diario a tu instrumento, y a escuchar música?

Esta pregunta bajo mi opinión, es un poco difícil de contestar ya que hay días que no te sientes bien para estudiar el instrumento por cansancio muscular de los días anteriores pero como mínimo... 2h 30min diariamente habiendo días en los que he alcanzado 4h pero ambos casos con sus inevitables descansos.

Pienso que los instrumentos de viento metal requieren ejercer mayor fuerza física que otros instrumentos de viento y no solo hay q estudiar pensando en las horas que puedes llevarte tocando seguidas… sino también hay que controlar cuándo descansar y cuánto tiempo, que puedes llegar a lesionarte.

Escuchar música pienso que toda la humanidad debería de hacerlo, ya sea para relajar, para motivar, o para lo que sea. Yo escucho música las 24h del día (y no es broma).



Una vez finalizado el conservatorio, ¿Qué es aquello que tienes pensado para complementar tu formación?

Pues la verdad que todavía no lo tengo pensado profundamente pero podría darse el caso de un máster en la especialidad de trompeta y las oposiciones, pero bueno todavía queda un tiempo para eso, poco a poco iremos pensando otras cosas por si pueden interesarme también. Pero creo que lo más cercano son las oposiciones y el máster como mencioné anteriormente.

¿Cuáles son tus géneros musicales favoritos, y dentro de ellos, que artistas o agrupaciones destacarías por encima?

Mis favoritos géneros musicales son: Música Barroca (Johann Sebastian Bach), Música Clásica (Ludwig van Beethoven y Maurice André), Jazz y Blues (Arturo Sandoval, Wynton Marsalis, Dizzy Guillespie, Miles Davis…), Flamenco (José Mercé) y Rock (Mark Knopfler [Dire Straits]).

¿Además del instrumento con el que has desarrollado tu formación, cuales son los que también tocas, y cuáles son los que te gustaría dominar?

Los instrumentos que también toco pero no como la trompeta son la tuba, el bombardino, el trombón de pistones, batería, guitarra, bajo eléctrico y piano.

Me gustaría dominar bien el bajo eléctrico, la guitarra y el piano.

¿Cuáles son tus aspiraciones como músico?

Son tantas… pero la más grande es tocar en una gran orquesta aunque también me gusta la docencia.

Wagner definió la música como aquel lenguaje que comienza donde acaban las palabras, ¿Cómo la describirías tú?

Difícil pregunta para contestar una respuesta tan seria… la verdad que para mí la música lo es todo. Música para mí es todo lo que nos rodea, el universo es música.



¿Qué opinas sobre las modas musicales que estamos viviendo, y cuál crees que ha sido la época dorada?

La música de hoy en día, o sea el reggaetón que es la más escuchada, siendo claro y perdón por la expresión, es una mierda, respetando a quien le guste pero la verdad que de eso me di cuenta al estudiar música. Si no la hubiese estudiado y no supiese nada de música, a lo mejor no me hubiera dado cuenta de ello. Por eso invito a tantísima gente a que estudie música y se darán cuenta de la verdad que decimos muchas personas. No porque tenga 4 acordes es peor, ya que hay música muy buena solo con dos acordes (I y V), pero es por la simplicidad compositiva, letras, arreglos en las voces de los cantantes ya que algunos cantan fatal… etc. Con esto no menosprecio a quien le guste y lo respeto pero también digo otra vez que los invito a estudiar música y se darán cuenta.

Yo en la música no pienso que haya una época dorada (para mi dentro de la música hay muchas épocas doradas) ya que dentro de cada una de ellas siempre ha habido y habrá un período de tiempo que destaque y sea el auge de estas épocas.

¿Cuáles son tus composiciones musicales de las que te sientes más orgulloso, sean del género que sean?

Soy de las personas que piensan que componer por componer no vale para nada. Yo para componer seriamente necesito tener un tiempo y saber qué quiero hacer y cómo lo voy a hacer.

Por eso todavía no tengo ninguna composición propia, solo músicas de pasodobles y cuplés de carnaval que para mí no tienen ningún valor, solo que algunas me gustan más que otras…

Cuando tenga tiempo y sepa lo que quiero hacer y cómo lo voy a hacer, me pondré.

Descríbenos algunos de los momentos en los que más has disfrutado tocando.

Uno de ellos fue cuando toqué con la Banda de Música de mi pueblo en la procesión del 300 Aniversario de la Virgen de la Coronada, otro en un concierto de marchas procesionales con la banda del conservatorio en el gran teatro con la figura de José Luis Grau Sapiña como director, la primera vez que toqué la trompeta en mi vida, que fue en Zufre en un encuentro de bandas de música con la de mi localidad, en el concurso de solistas del Conservatorio Javier Perianes acompañado al piano por Borja Otero Díez… y muchos momentos más…

Os puedo decir y creo que lo sabréis pero cada vez que toco sea para lo que sea, donde sea, cuando sea… siempre disfruto.

Para finalizar, ¿Qué consejos le darías a alguien a la hora de interpretar música, o a quién quisiera iniciarse en ello?

Podría dar miles de consejos pero éstos creo que son los más adecuados a la hora de interpretar música o para alguien que quiere iniciarse en ello: “iniciativa”, “constancia” y “la música y la pasión van siempre de la mano”. Con esto quiero decir que desde que soples o toques con las manos un instrumento (en el caso de que no sea un instrumento de viento), debes de pensar en la pasión para reflejarlo en el público.

“TOCAR UNA NOTA EQUIVOCADA ES INSIGNIFICANTE, TOCAR SIN PASIÓN ES IMPERDONABLE”

(Ludwig van Beethoven)

“FRENTE A UN INSTRUMENTO, YO SOY LA MÚSICA”

(Arturo Sandoval)



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